Atmósfera

Revista de Poesía N°5
Buenos Aires - Marzo 2013

Ignacio Uranga, poesia de Ignacio Uranga, Ignacio Uranga poemas, Ignacio Uranga poeta, poesia argentina contemporanea, poesia argentina actual, poesia argentina siglo XXI, poesia de Bahia Blanca, poesia latinoamericana contemporanea, argentine poetry, poetas argentinos, escritores argentinos, poesia actual argentina, poemas de Ignacio Uranga, El ella Real, A-letheia, .
Ignacio Uranga. Poeta argentino nacido en Bahía Blanca, en 1982. Antología de sus poemas publicada por revista Atmósfera en el año 2012

Ignacio Uranga

de Diario de exploración afuera del cantero (2005)

À la recherche du temps perdu

Butaca 48: serie de imágenes que producen una ilusión
de movimiento: del latín illusio, de illudere: engañar:
error de los sentidos o del entendimiento que nos hace
tomar lo aparente por real: concepto o representación
carente de veracidad: pero también quimera: 
ensueño sueño esperanza: vivir de ilusiones: víctima
de una ilusión: sin embargo sabemos: el cinematógrafo está fundado
en la persistencia de la proyección sobre la retina: la muchacha de la 49
pensó el amor como film: simplificación de geminadas:
una de las partes se retira: queda ilusión: Bahía Blanca: cinema-
center: 15.000 kilómetros: Alcalá de Henares:
una cartelera pasada de moda: diciembre 2004:
el regreso es también una ilusión: un error
del entendimiento: una palabra imposible:
nadie vuelve a ninguna parte

de El ella real (2009)

En el nombre del padre

Tú que quitas el pecado del mundo:
ten piedad de los otros: defini-
tivamente creo existes, de ex - sistere: 
estar fuera: conforme con lo cual voy 
a exigir siquiera el pan: papá fue hoy
como hijo, flores en las manos, al 
cementerio y no halló la jardinera 
en el mármol negro donde la lápida de
su padre: debió pintar, naturalmente, otra 
de blanco y en color grabar el apellido: es
la ilusión, sin embargo, el caso se revierta: 
existan las causas generadoras de dolor
y dejes tú, en cambio, de hacerlo, de suerte
tal las plegarias se perpetren: lo mismo
va para la muerte, a pesar de la sintaxis. Sea

de a-letheia / ramalaje (2012)

Oración por Ludwig Feuerbach

Intentando adentrarme a consciencia plena
en el futuro de la historia así como también
en la historia del futuro, irreparablemente
al amparo "solo" del humanismo ateo abrí
El dieciocho Brumario de Luis Bonaparte 
pero devino contraria materialmente la noche:
de un lado y de otro fue en lo sucesivo oscura
la ventana, y se extendió hacia el cielo concreto
el humo, porque el cobre se vende: casi en las
afueras de lo cívico, donde el cable se quema:
dos mil cuatrocientos, avenida Colón (ahora
número lo que antes nombre en el frente de las
casas: firmas, fotos y huellas dactilares): sin
embargo hoy, sobre los cimientos mismos
de la consciencia saturada, han levantado
paredes a lo largo de los días, entre las cuales
por las noches los fieles, en el límite propio de
la indigencia, "nuestra misión es ser humildes"
defendiendo su pobreza, y "mi pensamiento
mi pensamiento eres tú, señor", en lo lingüístico
incluso enajenados: "mi pensamiento, señor, mi
pensamiento eres tú, mi pensamiento eres tú"

Carmen 4.7, Horacio

El avistaje de la tierra disuelta la nieve, el
oleaje de los árboles: pasan ríos (flumina)
por orillas que decrecen: no sueñes nunc-
a el "para siem-pre": agoniza y quiebra en
modo sucesivo la realidad: no esperes nada:
hay que saber que estaciones y años al día
la hora quitan: cesa el frío, sigue a la prima-
vera el verano (aestas) que morirá también
cuando las hojas arrase el otoño: luego: la
intemperie: ninguna luna repara el vacío: pol-
vo y sombra (umbra) al caer sólo somos: a
quién le importa si dios a lo vivido añadirá un
mañana: ni el amor ni las palabras preservan:
ni el olvido (lethaea) la presencia de lo ausente

Como un portazo, como un golpearse fuerte de
la puerta: eso que al parecer era la puerta y que
al cerrarse decididamente como una puerta con
violencia clausuró un espacio: lo que era, lo que
parecía ser aquel conjunto sólido, aquella masa
con la que estaba, con la que parecía estar dis-
puesto el cuadro del que incluso también yo era
parecía ser, parte: la pared, el piso mismo donde
estábamos, donde estuvimos, donde parecimos
estar de pie: me refiero a mí y a ese ella tan am-
biguo hoy, que antes identificaba con una voz
y unos ojos respectivos: ese complejo de datos
ese compuesto de materia al que aporté, lo confieso
más de la cuenta: más de mí que de vos, Caroline
y que di en llamar Caroline: este dispositivo absurdo
casi tan vacío como tus gestos de ternura: después
bajar los párpados, mis párpados bajados para que
lo compacto, lo homogéneo en apariencia, empezara
a resquebrajarse: esta torpeza tuya en el proceder
Caroline: tu optar por el mar cuando dijeron cáncer:
se dio vuelta, en efecto, el viento: nombrarte
intentar nombrar esa imagen sustitutiva y difusa